“Africa no puede esperar” rueda de prensa

En vísperas de la celebración del “Día Internacional de los derechos de las personas migrantes”, hemos presentado en rueda de prensa el documento “Nacionalismo Canario e Inmigración”. Durante la noche del 16, más de 50 voluntarios de este Foro, colocaron 2.500 fotografías de inmigrantes en situación desesperada por toda la Ciudad. El alcalde Saavedra ordenó su retirada alegando que “estas imágenes pueden herir la sensibilidad de las personas que están inmersas en las compras navideñas”.
La rueda de prensa se celebró ayer 17/ diciembre/2007 en las inmediaciones del Centro de Retención de extranjeros de Barranco Seco, en la capital grancanaria. Intervinieron en nombre de dicho Foro, Luci Rodríguez Gangura, socióloga, Victoria González Arez y Gregorio Rivero, enseñantes.
Los servicios municipales, por orden directa del Alcalde Saavedra, han procedido a su retirada, empezando por las colocadas en la calle Mesa y López, alegando que “estas imágenes pueden herir la sensibilidad de las personas que están inmersas en las compras navideñas”.
Los miembros del Foro expresan su más enérgica protesta ante este atentado a la libre expresión y la actitud frívola del Alcalde.
La propuesta afirma que una de las señas identitarias irrenunciables del nacionalismo canario es la solidaridad internacional por lo que no puede pasar de puntillas sobre los cadáveres que llegan a nuestras playas o los miles de seres humanos que se hunden en el océano y mirar hacia otro lado como si nada tuviera que ver con nosotros y nosotras.
Los movimientos migratorios, que han existido desde siempre, toman especial relevancia en la era de la globalización. En la actualidad, según Naciones Unidad, 200 millones de personas son migrantes en todo el mundo. Sin embargo, y pese a la libertad de movimiento para capitales financieros, empresas transnacionales, este derecho, internacionalmente reconocido en el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se les niega a las personas.
Canarias esta en condiciones de entender lo que significa ser inmigrante clandestino pues a lo largo de su historia la emigración ha marcado nuestro carácter e identidad colectiva.
Nuestra cercanía al continente africano nos hace especialmente sensibles y responsables de lo que suceda en el mismo. Afirmamos con rotundidad que Canarias no es, no puede ser y no quiere ser una potencia dominadora. Con los países de África puede y tiene que mantener una relación de igual a igual, consiguiendo la integración regional, con transferencia de tecnología, de conocimientos, de mercancías, de servicios, con aumento de comunicaciones, de creación de infraestructuras e intercambio.
Queremos acabar con la siniestra e interminable rueda de acusaciones mutuas entre los distintos ámbitos gubernamentales (Canarias, España, Unión Europea, Gobiernos africanos) y poner en primer lugar el sufrimiento del os900 millones de de africanos y africanas y especialmente de los que intentan llegar a Canarias para pasar a Europa en su duro y loco intento por sobrevivir.
Hemos querido visualizar ese sufrimiento, que pesa sobre nuestras conciencias y nuestros corazones, con 3.000 fotografías alusivas a la inmigración clandestina a Canarias que hoy lucen en ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, es éste nuestro modesto homenaje a quienes han dejado la vida en ese incierto y peligroso viaje hacia un mundo mejor.
POR QUE ÁFRICA NO PUEDE ESPERAR sometemos al debate, necesario y urgente, de la sociedad canaria las siguientes propuestas:
1. Que se dispongan los recursos necesarios para la atención digna de las personas que lleguen clandestinamente a nuestras costas, es decir, que todas sus necesidades sanitarias y de alimentación sean cubiertas con las debidas garantías. Que reciban asesoramiento jurídico en su propia lengua y sean debidamente informados e informadas de la posibilidad de solicitar asilo si consideran que tiene razones para ello.
2. Que España, como potencia administradora, asuma sus obligaciones en la aplicación de las resoluciones de Naciones Unidas en el Sahara Occidental, como un primer paso del cambio de su política con respecto al continente africano.
3. Que se paralice cualquier proyecto de deportación de menores extranjeros.
4. Que cesen las repatriaciones colectivas indiscriminadas que atentan contra el derecho internacional, los derechos humanos y la dignidad de las personas, al obviar la exigencia de contemplar las situaciones individuales de los afectados.
5. Que se retire cualquier propuesta, como la recientemente aprobada por el Senado, de endurecimiento de la Ley de Extranjería.
6. Que el gobierno español suscriba el Tratado Internacional por la Defensa de los Derechos de los Trabajadores Migrantes y sus Familias.
7. La reconversión del dispositivo del FRONTEX en un eficaz dispositivo permanente de salvamento marítimo en la franja de mar que une Canarias y África, con embarcaciones, efectivos aéreos y personal experto en acciones de socorro, con claras funciones de auxilio humanitario y no de persecución policial y la retirada de las aguas de Canarias, de las de los países africanos y de las aguas internaciones entre el Archipiélago y el continente africano de las patrulleras y cañoneras dado que su presencia, hasta el momento, sólo ha servido para ocasionar victimas mortales.
8. Que se produzca un cambio en el modelo de desarrollo de la economía canaria, dejando de ser competitiva por el “bajo coste de lo que produce” y pase a estar basada en la economía del conocimiento y la excelencia de sus bienes y servicios, acabando con la generación y oferta de empleo precario y creando empleo de calidad.
9. Que España, la Unión Europea y, en general, el Primer Mundo, pongan fin a la política de saqueo sistemático de los recursos y economías del continente africano. Empezando por la cancelación de toda la deuda externa y la devolución de la deuda histórica que el colonialismo ha acumulado a lo largo de siglos de expolio.
10. Que se respete el desarrollo libre y soberano de todos los pueblos, anulando las injustas normas que regulan el comercio internacional. Sólo así se pondrá fin a la hipocresía de las actuales relaciones internacionales, que consagra la libre circulación de bienes y capitales, pero reprime sin escrúpulos los movimientos migratorios originados por el empobrecimiento de terceros países: frente a la lucha por la subsistencia que emprenden los emigrados el capitalismo occidental levanta vergonzosos muros y alambradas que tratan de contener las dramáticas consecuencias de su desigualdad.
11. Que el estado asuma sus obligaciones con Canarias en cuanto a asignación de recursos anuales y plurianuales, en base a su nueva realidad poblacional, que incluye a todos y todas los ciudadanos y ciudadanas que residimos y trabajamos aquí.
Canarias, diciembre de 2007
Texto íntegro del documento NACIONALISMO y FLUJOS MIGRATORIOS en
http://www.refundacionnacionalista.com/
Solicitamos rectificacion a Saavedra por retirar los carteles de apoyo a los inmigrantes

Con la colocación de estos carteles, que contenían fotografías reales de inmigrantes llegando en situación desesperada a nuestras costas, se pretendió realizar una campaña de sensibilización sobre este fenómeno, en base a considerar que no podemos pasar de puntillas sobre los cadáveres que llegan a nuestras playas o los miles de seres humanos que se hunden en nuestras aguas y mirar hacia otro lado, como si nada tuviera que ver con nosotros y nosotras.
Idea medular del Foro es la de construir nuestra nación con dignidad y ello exige mirar al mundo con ojos solidarios.
Ante la celebración del Día internacional de las Comunidades Migrantes, hoy día 18, consideramos que era necesario que todos y todas volviéramos a recordar que la franja de mar que une nuestras costas con las africanas, se ha convertido en una de las fosas de mayores dimensiones de la Historia de la humanidad”.
En paralelo presentamos el documento “Nacionalismo y flujos migratorios” sometiéndolo a debate de la opinión pública, en el que se realiza un diagnóstico de la situación, se denuncian las irregularidades cometidas por las Administraciones en el trato dispensado a este amplio colectivo de seres humanos y se proponen acciones para poner remedio a la injusta situación actual.
El alcalde Saavedra con su actuación, ha atentado contra el derecho a “expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”, que consagra en el artículo 20, 1, a) de la Constitución.
Se recomienda al Alcalde que repase el Código Penal y especialmente el artículo 538 del vigente Código Penal, para que calibre las consecuencias de la orden de suspensión de nuestra campaña de sensibilización.
Reiteramos que ejercimos nuestro derecho a la libertad de expresión e información con respeto escrupuloso al mobiliario urbano, al estar las fotografías pegadas sobre pequeños soportes de madera, que se adhieren a las farolas con dispositivos de plástico, absolutamente inocuos y que son en consecuencia fácilmente retirables, sin causar daño alguno.
En todo caso, el Alcalde debe conocer que estos derechos constitucionales tienen absoluta prioridad sobre las ordenanzas municipales que pretende aplicar, y más al no tratarse de una campaña publicitaria ni afectarse a la integridad del mobiliario.
Por todo ello instamos al Alcalde a que reponga los carteles en el mismo lugar en que fueron retirados a la mayor celeridad. Caso contrario, emprenderíamos las acciones legalmente previstas en orden a la restitución de los derechos de libertad de expresión e información.
Nacionalismo y flujos migratorios
Presentación de un nuevo documento disponible para debatir en el foro
Los movimientos migratorios constituyen uno de los fenómenos más importantes de la dinámica demográfica mundial. El tema en Canarias preocupa intensamente y desde el campo nacionalista ha de procederse a analizar serenamente esta crucial cuestión que afecta directamente a los canarios y canarias y a los derechos de miles de seres humanos, con el fin de de avanzar hacia “ese mundo mejor que no sólo es posible sino, sobre todo, es necesario y urgente”.
Los procesos inmigratorios deben ser considerados no sólo como uno de los problemas demográficos del Archipiélago, tal y como se hace con otras dinámicas que afectan a determinados municipios de las Islas, como el descenso de la natalidad o el envejecimiento. Tienen que ser analizados fundamentalmente desde la perspectiva de cual puede ser la aportación de nuestra tierra a la conformación de un orden mundial más justo.
Canarias puede testificar al Mundo, por su historia y por lo que le está tocando ver un día sí y otro también, que la migración forzada es el expolio de los mejores recursos humanos con que cuentan los países inmersos en la pobreza extrema, ahondando aún más en sus dificultades para salir de su crítica situación.
Desde aquí afirmamos con rotundidad que constituye una expresión del más cruel e insolidario de los cinismos, el defender la inmigración en base a afirmar que “contribuyen a nuestro bienestar”. Como también constituye una aberración incalificable el responsabilizar a las personas inmigrantes de nuestros problemas.
Para los canarios y canarias no es difícil entender la razón que mueve a miles de africanos/as a emprender la peligrosa travesía para entrar en Europa a través de nuestro territorio. Nuestras anteriores generaciones padecieron la hambruna y la carencia de expectativas de progreso. Esa fue la razón que impulsó a muchos paisanos y paisanas a marchar a América en las mismas condiciones que hoy emprenden otros ese peligroso e incierto viaje.
Una de las señas de identidad irrenunciable del nacionalismo canario ha de ser la solidaridad internacional, la defensa de los intereses del conjunto de los habitantes del Planeta, vengan de donde vengan y estén donde estén. No podemos pasar de puntillas sobre los cadáveres que llegan a nuestras playas o los miles de seres humanos que se hunden en nuestras aguas y mirar hacia otro lado, como si nada tuviera que ver con nosotros y nosotras. Construir nuestra nación con dignidad exige mirar al mundo con ojos solidarios. Por ello el Foro por la Refundación del Nacionalismo Canario propone a la sociedad canaria como primer tema a debatir: la inmigración y, fundamentalmente, la inmigración clandestina…….
Canales de debate, abiertos
Como comprobaras en la columna de la derecha te hemos puesto un enlace para empezar a debatir sobre los diferentes temas de este proyecto para la consecucion de un CONSENSO NACIONAL.
A partir de ya, estan abiertas todas las lineas y empezar a concretar .
Toda nueva información que vaya surgiendo, lo comunicaremos tanto desde este BLOG como desde el mismo FORO en los apartados correspondientes.
Saludos
Documento base
Documento base para la Constitución del Foro de Debate por la Refundación Nacionalista
EN DEFENSA DEL NACIONALISMO CANARIO
EN DEFENSA DE LA UNIDAD DE CANARIAS
CONTRA EL INSULARISMO, LA DIVISIÓN PROVINCIAL Y EL CENTRALISMO
Después de siglos de postración, en los que parecía que Canarias nunca podría elevarse por sobre su ancestral complejo de inferioridad nacional, la década de los setenta del pasado siglo alumbró una cierta rebeldía que exigía una respuesta política, acorde con las exigencias de una sociedad a las puertas de una modernidad que nunca llegaba.
Europeos, africanos y americanos
Hemos sido colonia de España formalmente hasta el siglo XVIII. Posteriormente formamos parte de sus “Plazas de Soberanía”.
Nuestra historia está marcada por nuestra condición atlántica. Nuestra relación con América Latina está impregnada por la forzada obligación de emigrar, en función de la cantidad de exportaciones que lográbamos realizar en la larga época de los monocultivos agrícolas (siglo XV y XVI), así como por nuestra necesidad de buscar salida a los excedentes de brazos en épocas de fuerte recesión y de la fuerte demanda que se realizaba desde ese continente hermano. Canarias siempre fue obligada a vivir de espaldas a África, nunca hemos podido sacudirnos esta imposición, cuyos efectos culturales, sociales y económicos están a la vista de todos.
En un proceso de siglos, nuestra sociedad se ha ido transformando por la integración de otras comunidades inmigradas. Por las venas de todo canario corre sangre judía, morisca, bereber, inglesa, francesa, castellana, normanda, americana….., todo esto sobre la base del acervo común heredado de la antigua sociedad aborigen. Nuestra gran seña de identidad es el mestizaje, nuestro país ha sido capaz de “canarizar” todo lo que se nos aporta desde fuera.
Raíces del nacionalismo canario
El nacionalismo canario no es una casualidad ni un empeño arbitrario, obedece directamente a una necesidad histórica. Los últimos quince años demuestran que el grito de rebeldía que alumbró en los años setenta del pasado siglo, con Pueblo Canario Unido y Unión del Pueblo Canario, se asentaba en unas profundas raíces que nunca fenecieron y que, a pesar de la actual crisis, continúan latentes. Los antecedentes históricos de lucha por una autonomía política real, incluso por la independencia, son evidentes.
La respuesta del centralismo fue la de apoyar siempre a sus delegados y siervos, fomentando el pleitismo y las desigualdades, implantando fórmulas de gobierno que evitaran la unidad frente a los intereses foráneos, tanto en la creación de la Junta Provincial (1808) como en la división provincial (1927).
A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, se alzaron las primeras voces denunciando la situación de atraso a que estaba sometida Canarias. Así, desde el campo político, científico y literario, se levantó la bandera de abogar por una sociedad más libre para las Islas. Es en ese período en el que Secundino Delgado, precursor del nacionalismo canario, funda en Caracas la revista “El Guanche”.
La primera bandera canaria de la que se tiene constancia de su diseño ondea por primera vez a inicios del siglo XX en el Ateneo de La Laguna, azul con siete estrellas blancas en posición similar a la geográfica de las islas. Esta bandera sería luego adoptada en 1927 por el Partido Nacionalista Canario, fundado en Cuba.
A partir de la Primera Guerra Mundial, se crearon partidos regionalistas, imbuidos del más puro nacionalismo, que reclaman cambios estructurales en el Archipiélago y que luchan contra el caciquismo reinante, herencia de la Restauración vigente desde fines del siglo anterior. En 1917 se funda la “Liga Regional Tinerfeña” y en 1918 la “Agrupación Regionalista de Gran Canaria”, que, aunque fracasaron en las primeras elecciones a las que se presentaron, supusieron un hito histórico porque demuestra que, ya en aquellas fechas, se plantea la defensa de Canarias.
Durante la etapa de la I República y con motivo de la discusión en las Cortes del Título Primero de la nueva Constitución, surgen proyectos conjuntos para dar soluciones a la problemática socioeconómica canaria. Surge en ese período el conocido como “compromiso Estévanez”, iniciativa que contenía un pacto entre todos los diputados canarios para que en el futuro Estado Federado de Canarias, existiesen dos sub-estados con capitales en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.
En 1932 se elaboró el Estatuto de Autonomía del gran canario Toral y el tinerfeño Gil Roldán, malogrado por el golpe de estado militar contra la República. El texto formula una definición política de Canarias, en el escenario histórico de la II República.
Confluencia nacionalista en las fases de transición y en el actual régimen de democracia
En plena dictadura franquista y en la transición que le siguió, surgen nuevos movimientos, partidos y sindicatos nacionalistas, que han significado hitos llenos de heroísmo y lucidez en nuestra Historia, concretamente en la década de los años sesenta y setenta del siglo XX. Recuérdese a Canarias Libre, MPAIAC, PCC, PRC, PUCC, PCU, UPC, PSC, CANC, SOC, ACN, CCT, Solidaridad Canaria, Siete Estrellas Verdes, CNC y propuestas como el estatuto del IUDE, movilizaciones en defensa de nuestro acervo fiscal, Manifiesto de El Hierro, etc.
Ya en la década de los ochenta, se producen diversos reagrupamientos de la izquierda nacionalista en torno a ICU, ACN, INC, UNI e ICAN. Tras la liquidación de la UCD, surgen grupos moderados de carácter insularista en casi todas las Islas, que se reagrupan a nivel del Archipiélago bajo las siglas de AIC.
En la misma década surge la iniciativa del Grupo Promotor por la Unidad Nacionalista, que preconizó la creación de un consenso nacional que agrupara a todas las fuerzas políticas y sociales, desde la defensa del interés nacional del país, para alcanzar la conquista del Derecho a la Autodeterminación.
No es posible olvidar los grupos políticos, sociales y culturales, como Azarug, Iniciativa por La Orotava, APC, Sí se Puede o Alternativa Ciudadana 25 de Mayo en Lanzarote que, incluso ahora, siguen presentes en nuestra sociedad, luchando sin tregua por el reconocimiento de la personalidad histórica de Canarias y la conquista de sus derechos nacionales.
En la primera mitad de la década de los noventa se constituye Coalición Canaria, fruto del acuerdo entre ICAN, las AIC, CCN, Asamblea Majorera y PNC. Desde unos parámetros de posibilismo, Coalición Canaria puso en marcha un proceso parcial de Construcción Nacional que logró algunos avances, aprovechando nuestra peculiar forma histórica de integración en el Estado, lo que demuestra que Canarias tiene conciencia de sí y puede gobernarse a sí misma. Mostró las posibilidades que ofrece la existencia de una organización política autónoma e independiente de los partidos políticos estatalistas, que incluso llegó a constituir grupo parlamentario en el Congreso de Diputados, convirtiendo la “cuestión canaria”, en centro de la actividad política. Ha presidido el Gobierno de Canarias desde 1.995 hasta la fecha y gobierna en buena parte de los Cabildos y Municipios de las siete islas.
Con todos sus errores y contradicciones, Coalición Canaria puso en marcha un programa de transformaciones aún no culminado que, aún lastrado por las desgraciadas servidumbres electorales, coadyuvó a unos parámetros de modernización económica y política que están a la vista de todos y todas, acercando la administración autonómica a la ciudadanía del país como nunca se había producido anteriormente Como hito más relevante, debe destacarse que se conquista el reconocimiento de nuestra condición de nacionalidad en nuestro Estatuto de Autonomía.
Procesos no culminados de agrupamiento nacionalista
Desgraciadamente, Coalición Canaria nunca pudo superar la ancestral incapacidad del país para fundar un auténtico partido nacionalista de nuevo tipo, aunque manifieste que ya lo es. La persistencia de fuertes tendencias insularistas, que tanto han influido en nuestra Historia, no sólo en las sociedades de sus dos islas capitalinas, sino en su propio seno, ha lastrado su devenir político, un mal que persiste en todos los partidos políticos, incluso los centralistas, aunque intenten enmascararlo.
Este insularismo, con los consiguientes enfrentamientos entre las dos islas más pobladas, se manifestó ya en los principios del siglo XIX, cuando se creó la Junta Suprema de Canarias en Santa Cruz de Tenerife, donde estaban representados todos los cabildos insulares. Aquí aparecieron los recurrentes agravios por parte de Las Palmas y La Laguna, considerándose este hecho como el del inicio del conocido como “pleito insular”, cuyo hito más doloroso fue la división provincial acordada en 1927 por el dictador Miguel Primo de Rivera.
Esta maldición es más profunda de lo que algunos y algunas creíamos. La atomización del pueblo canario en recintos insulares cerrados muestra una historia de resquemores y desconfianzas mutuas, instigados por intereses clasistas de determinados sectores de la burguesía canaria, de escasa madurez, atrincherados en sus respectivos campanarios, cuyos ojos miopes no ven más allá de las peñas de sus respectivas islas.
El “pleito insular” fue siempre la forma en que se camufló el contencioso Canarias-Estado. Fue un poderoso instrumento para debilitar las reivindicaciones de esta comunidad atlántica. En el momento en que el archipiélago alcanza importantes cotas de madurez como pueblo y fuerzas políticas no vinculadas a las que gobiernan el Estado alcanzan un poder institucional, aquí desconocido hasta hace apenas quince años, se vuelve a hacer uso del viejo instrumento: se vuelve a reactivar la alianza entre el insularismo y el estatalismo centralizador, en definitiva, el pacto entre la mediocridad y la mezquindad opresora, contra el progreso y la libertad de un pueblo moderno.
Esta realidad muestra hasta qué punto Canarias tiene una gravísima asignatura pendiente, que sigue lastrando cualquier esfuerzo por acceder a la modernidad, por abrir una brecha a un verdadero progreso económico y social sostenible. A despecho de esta situación, los últimos quince años demuestran que existe un interés nacional de Canarias, negado en la práctica por la terquedad de una resistencia insularista en alianza con el españolismo más rancio, que ha calado muy hondo en amplios sectores populares.
De la crisis nacionalista a la refundación
Hoy asistimos al insólito espectáculo de un combate frontal contra el nacionalismo canario. En esta conspiración se han concitado las ya tradicionales fuerzas de la reacción contra la expresión clara y distinta de los intereses políticos de nuestro país, llámese PSOE, PP y otra gente que han renunciado de hecho a toda lucha por la construcción nacional de Canarias.
Ahora se avecina un proceso de desmantelamiento, de viaje de vuelta hacia parámetros de cambio que no son sino la reedición de épocas de imposición política que algunos y algunas creíamos que estaban enterradas en el desván del olvido. Pero el nacionalismo sigue vivo a lo largo y ancho de todo el país, sólo necesita que se le dote de cohesión y coherencia.
Llamamos a todas las personas conscientes, al reagrupamiento, a la refundación del nacionalismo. Llamamos a la constitución de una plataforma de debate y acción, capaz de sostener sus propias concepciones, su propia visión sobre la Historia y el futuro que reclamamos para el país, capaz de combatir eficazmente el insularismo, capaz de defender un Programa de transformaciones Políticas y Económicas distinguible de los programas electorales de carácter coyuntural, porque la virtualidad de estos programas dependerá del apoyo eventual que se obtenga, pero sus señas de identidad deben asentarse sobre la fuerza de sus principios políticos.
Hablamos, pues, de la clara expresión de un Programa Estratégico, claramente distinguible de las alternativas tácticas, incluso electorales, que deban plantearse eventualmente.
El Mundo del siglo XXI es radicalmente distinto. Canarias tiene que definir cómo se ubica en esta nueva realidad. El nuevo nacionalismo canario ha de hacer una decidida apuesta por conseguir que nuestra tierra se incorpore a la gran consigna planetaria de que “un Mundo mejor es posible”. Nuestro nacionalismo fue en sus orígenes “americanista”. Allí se fundó. Posteriormente se impregnó de los valores del “africanismo” y el “europeísmo”. Hoy no renunciamos a ninguna de estas aportaciones, pero damos el salto hacia el nacionalismo atlántico, a una nueva concepción integradora de defensa de lo que somos, de donde queremos estar y de lo queremos hacer. Somos una realidad atlántica, somos un pueblo abierto: aportamos nuestra identidad al Planeta, integramos su diversidad.
Por el consenso nacional canario
Llamamos al esfuerzo por lograr la constitución de una plataforma de debate político e ideológico, fuerte, independiente, que sea capaz de llegar a las mayorías sociales, que sea capaz de difundir un nuevo concepto de nacionalismo moderno, que sea capaz de luchar eficazmente contra el insularismo y el centralismo, y avanzar a la construcción nacional de nuestro país.
Esta iniciativa no arranca por motivos de oportunismo electoral. Refundar el Nacionalismo es una tarea trascendental, que no puede quedar al albur de este tipo de convocatorias. Previamente a cualquier actividad, es preciso tener claros los principios, la estrategia, la táctica y el instrumento político adecuado, y todavía no existen condiciones para lograrlo a corto plazo. Es precisamente esto lo que queremos debatir, en la esperanza de poder llegar a acuerdos asumidos con convicción por la gran mayoría de los nacionalistas canarios.
Esta iniciativa no se formula contra nadie. Ningún grupo o partido político de inspiración nacionalista debe vernos como enemigos o adversarios por la sencilla razón, entre otras, de que muchas personas que auspician este debate forman parte de esas organizaciones. Por el contrario, invitamos a su militancia a participar activamente en este Foro, desde sus propias convicciones partidarias y desde su irrenunciable libertad.
No queremos restar o dividir, deseamos sumar y unir al nacionalismo canario bajo una bandera común. En esta tarea histórica sobran las condenas y las exclusiones y están presentes el desinterés personal y la solidaridad.
Llamamos a la plasmación de un auténtico consenso nacional de todas las fuerzas políticas y personas cercanas al nacionalismo, sean de izquierdas, progresistas o moderadas, sin exclusiones, a participar, debatir y obtener conclusiones en este Foro de Debate por la Refundación Nacionalista, a reagruparnos en la defensa de nuestro país sobre la base de unos principios cohesionados y coherentes con nuestra Historia y nuestras aspiraciones de futuro.
A despecho de las fuerzas que rechazan nuestros derechos nacionales, desde hace más de treinta años estamos en el tiempo de la energía y la voluntad política.
Ahora o nunca.
Estamos en el tiempo de Canarias.
Noviembre de 2007